MANCHESTER, 17 julio 2009 (AFP) - El Mundial de Roma que comienza el 26 de julio estará más abierto que nunca debido a la nueva generación de bañadores, estimó este viernes el entrenador del equipo australiano, Alan Thompson, que teme ver dañada la imagen de la natación por este asunto.
"En este momento, no son siempre los mejores nadadores los que ganan las carreras y queremos volver a una situación" en la que "los atletas con más talento, mejor preparados y mejor entrenados brillen en las competiciones", declaró el técnico.
"La tecnologÃa" de los bañadores contribuye a la obtención de buenos "resultados", según Thompson, que ultimaba este viernes en Manchester la preparación del equipo nacional australiano para el campeonato del mundo de Roma.
Denunciando indirectamente la aparición en las piscinas de los nuevos bañadores, hechos Ãntegramente con poliuretano, Thompson estimó que los nuevos trajes de baño han favorecido la emergencia de nuevos campeones de natación sin verdaderas credenciales atléticas, lo que daña la credibilidad del deporte.
"La credibilidad del deporte está en peligro y la Federación Internacional de Natación (FINA) de debe actuar de forma decidida", apuntó el técnico australiano. "Es responsabilidad de la FINA que se ejerza un control en el futuro y que volvamos a hablar sólo de los resultados de nuestros atletas", insistió.
El miércoles viaja a Roma el equipo de nadadores de Australia, un combinado que se ha visto afectado por la decisión de la FINA de homologar los bañadores de poliuretano pues sólo han podido contar con esos trajes de baño a partir de este mes.
Según Thompson, el ejemplo más reciente de una competición "correcta" fue el Mundial disputado en Melbourne en 2007, en el que "las decisiones, las posiciones, y las medallas se dieron en base a los verdaderos resultados de los atletas".















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